sábado, 10 de febrero de 2024

- ¿Mami, por favor me arrancas el diente?
La mamá hace cara de horror, de solo pensar en sangre y de recordar lo mucho que le huía a la arrancada de los dientes.


Mamiiiiiiii el vaso de agua!!!!
Me arranqué el diente.

Diez minutos antes, yo había hecho dos intentos fallidos.

Cinco minutos después: yujuu estoy mueca.

Ni tu ni la profesora tía de Mariana pudieron

A su edad, mi instinto de conservación, me hubiera impedido arrancarmelo
Mami aquí tienes tu
- Dame privacidad
- Eso no me da risa
- Ay Ana
No fue eso lo que pediste?


Mami te cuento... yo andaba por la cafetería parando la oreja como siempre hago y oí a una niña de bachillerato decir que tenia una amiguita que tenia piojos y un día saludo a su novio y se le salieron los piojos y cuando el novio lo vio dijo ¡no! y se tapó la cara.


El otro día paré la oreja a lo que decían unas niñas de bachillerato. Y una decía que una amiga tenía piojos que le andaban por la frente

Ella es Ana, mi niña.

Y es que a veces como madre corro el riesgo de olvidarlo, los afanes, el trabajo, la comida, la casa impecable, las cosas en su lugar, la clase de música, de natación, la de ballet. Ana me habla como una vieja (así le digo yo), me hace caer en razón, me confronta, me lleva a las carcajadas, al llanto; con sus reflexiones poco viciadas que sin duda son así porque es mi niña, una niña. 

Después de tal vez tres meses de antesala se llego el día, el día de conocer a la nueva profe, las nuevas amigas, el colegio nuevo. Ana se levantó temprano, se dejó organizar como pocos días, comió el desayuno sin traumas; e impecable y reluciente con su uniforme blanco estaba lista, la mamá había logrado salir a tiempo (¡Habrase visto antes!). Las recomendaciones e indicaciones estaban dadas, solo faltaba un pequeño tramo para llegar al colegio, había que atravesar el estadio después de un poco de lluvia. Que gran escenario, el día perfecto,